Estoy en una comida familiar, probablemente en casa de mis papás. Preside la mesa mi mamá y está también mi prima B. Hay más gente pero no los identifico. Las dos mujeres dominan la conversación y lo que los demás decimos u opinamos no parece ser importante. Me siento preocupado. Estoy callado y ensimismado. Me siento pequeño, infantilizado en medio d e estas dos mujeres. Alguien me pregunta qué me pasa. De principio digo que nada; pero luego, tímidamente hablo de mi preocupación, dudando si mis sentimientos serán recibidos o serán juzgados. De plano declaro que estoy muy preocupado porque Andy ha bajado mucho de peso los últimos días. Entonces lloro desconsoladamente. Me siento muy triste y preocupado. Me despierto llorando.
jueves, junio 09, 2005
Preocupación
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
No sé por qué se me ocurrió mandarte un mensaje, a la mejor porque es un día profundamente triste para mí y no sé ni cómo compartirtelo.
Gracias por acompañarme, he estado distante y huraña, desconfiada de tu cariño hacia mí.
No me siento valiosa , ni nada por el estilo , tiene que ver con que esta niña no tuvo prácticamente derechos. Bueno te mando un beso y gracias
Publicar un comentario